Desarrollan un nuevo bioplástico flexible y resistente para envases alimentarios.

 

La nueva mezcla de bioplástico y caucho demostró ser mucho más duradera que el bioplástico por sí solo.  -  Foto: Universidad del Estado de Ohio 

La búsqueda para mantener el plástico fuera de los vertederos y al mismo tiempo satisfacer las necesidades de la industria alimentaria está llena de obstáculos. Una alternativa biodegradable a los productos a base de petróleo tiene que cumplir con todo tipo de estándares y, hasta ahora, los intentos de reemplazo viable con fuentes renovables han tenido un éxito limitado. Entre los obstáculos, los productos obtenidos hasta la fecha han resultado demasiado frágiles para el envasado de alimentos. 

Una nueva investigación de la Universidad Estatal de Ohio (EEUU) ha demostrado que una novedosa vía de combinación de caucho natural con bioplástico resulta en una alternativa mucho más fuerte para el plástico, y que ya está captando el interés de empresas que buscan reducir su huella ambiental. 

En un nuevo estudio publicado en la revista Polymers, el equipo de investigación reporta el éxito obtenido con un producto endurecido con caucho derivado de la fermentación microbiana que podría funcionar como el plástico convencional. según sus autoras, este nuevo estudio representa el mayor éxito logrado en esta área hasta ahora. 

El nuevo estudio incluyó la fusión del caucho en un termoplástico a base de plantas llamado PHBV junto con peróxido orgánico y otro aditivo llamado triacrilato de trimetilolpropano (TMPTA). El producto final fue un 75% más resistente y un 100% más flexible que el PHBV por sí solo, lo que significa que es mucho más fácil de moldear para su aplicación en envases de alimentos. 

La flexibilidad incrementada, sin una pérdida significativa de resistencia, es particularmente importante cuando se trata de películas de plástico que se usan comúnmente para envasar todo, desde productos frescos hasta alimentos congelados. 

Incluso están considerando el potencial para atacar dos problemas ambientales a la vez, al considerar que las plantas invasoras que los ecologistas están arrancando de los cursos de agua podrían combinar bien con la mezcla de caucho. “Podríamos secarlos, molerlos y potencialmente usar estas hierbas como relleno fibroso”, 

Más allá de los alimentos envasados, el bioplástico podría usarse potencialmente en otras aplicaciones relacionadas con los alimentos, como utensilios y tablas de cortar. 

Además, las investigadoras buscan colaborar con colegas ajenos a la ciencia de los alimentos para considerar otras aplicaciones para sus productos, como crear materiales de construcción, guantes para quienes trabajan en contacto con alimentos o piezas para automóviles y aviones. 

Fuente: http://www.residuosprofesional.com/bioplastico-flexible-resistente-envases/ 

Fecha: 15 abril 2019